Fabricantes de Rótulos y Pantallas LED desde 1986

Mucho más de lo que ves: 40 años iluminando farmacias, parkings, estadios y ciudades desde Murcia

Ves la cruz verde de la farmacia de tu barrio y sabes lo que es. Puede que también hayas visto el marcador del pabellón donde juega tu equipo, el monolito de precios de la gasolinera de la autovía o la pantalla que te avisa de cuántas plazas quedan libres al entrar en el parking. Lo que probablemente no sabes es que detrás de todas esas pantallas está la misma empresa, y que se fabrican en Murcia.

Y hay una segunda capa, todavía menos visible: la soldadura de una placa, el software que gobierna cada píxel a distancia, la persona que responde el teléfono cuando hace falta un ajuste. En CUMA llevamos cuatro décadas trabajando en las dos caras a la vez —lo que se ve y lo que lo sostiene—, y por eso, al cumplir 40 años, hemos querido resumir lo que somos en una sola idea: mucho más de lo que ves.

Cuarenta años en un vídeo

Este aniversario nos parece un buen momento para explicar, con algo más de detalle del habitual, todo lo que hay detrás de una pantalla con nuestro nombre. Antes de seguir, preferimos que nos escuches contarlo con nuestras propias palabras: hemos preparado un vídeo que repasa cómo empezamos en 1986, cómo hemos crecido y qué nos sigue moviendo hoy.

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Lo que ves: el resultado en la calle

Lo primero que percibe cualquiera que pase junto a una de nuestras pantallas es la imagen. Brillo suficiente para leerse a plena luz del mediodía —nuestras pantallas exteriores superan los 5.500 nits, cuando otras simplemente se apagan bajo el sol—, alta resolución y un formato pensado para el espacio que va a ocupar.

Ese espacio, eso sí, cambia mucho de un proyecto a otro: el escaparate de una farmacia, el borde de una carretera, el acceso a un aparcamiento subterráneo, el fondo de un pabellón deportivo o la fachada de un edificio municipal. Cuatro contextos distintos, cuatro exigencias distintas, la misma fábrica.

Ese impacto visual es, para la mayoría de nuestros clientes, el motivo por el que nos contactan la primera vez: necesitan comunicar algo y necesitan que se vea bien. Lo entendemos como el punto de partida, no como el final del trabajo. Una pantalla que se ve bien el primer día es una condición mínima; lo difícil es que siga viéndose igual de bien cinco años después, con el mismo color, la misma nitidez y sin una fila de píxeles apagados. Ahí es donde empieza a pesar todo lo que no se aprecia a simple vista.

De la cruz de la farmacia al marcador del estadio

Empezamos por las farmacias, y en buena medida seguimos siendo conocidos por ellas. La cruz LED es, probablemente, el producto más reconocible que hemos fabricado nunca: está en calles de toda España y muchas personas la asocian directamente con nuestra marca.

Lo que ocurrió después es que ese producto resultó ser una escuela técnica exigente. Una cruz de farmacia tiene que verse desde lejos y en diagonal, funcionar 365 días al año a la intemperie, aguantar el sol de agosto y la humedad de la costa, actualizarse a distancia cuando cambia el turno de guardia y no fallar nunca, porque un paciente puede necesitar localizarla de madrugada.

Resueltas esas cuatro cosas —luminosidad, resistencia, gestión remota y fiabilidad—, el salto a otros entornos fue una consecuencia natural más que una apuesta arriesgada:

  • Gasolineras. El monolito de precios exige lo mismo que una cruz, pero a mayor distancia de lectura y con un dato que no puede equivocarse ni tardar en actualizarse.
  • Instalaciones deportivas. Un marcador añade el factor tiempo real y el uso intensivo: no puede fallar en pleno partido, con el pabellón lleno.
  • Parkings y movilidad. Aquí cambia el enemigo: humedad, gases de escape, iluminación irregular y una información que el conductor debe entender en dos segundos mientras maniobra.
  • Retail y señalética institucional. Ayuntamientos, comercios y espacios públicos que necesitan comunicar de forma clara, duradera y fácil de mantener.

En cada uno de esos pasos hemos añadido conocimiento, pero el criterio de fondo no ha cambiado desde 1986: fabricar nosotros lo que va a estar años funcionando sin que nadie lo mire.

Lo que no ves: la ingeniería que lo sostiene

Detrás de cada pantalla que se ve desde fuera hay un proceso que ocurre dentro. Desde 1986 diseñamos y fabricamos internamente los componentes que de verdad importan: los módulos LED, las placas electrónicas de control, las fuentes de alimentación, las carcasas y el software de gestión. No ensamblamos piezas de terceros para revenderlas con nuestra marca; controlamos el proceso de principio a fin, con un departamento propio de I+D+i que sigue afinando cada componente año tras año.

Esa decisión —fabricar en lugar de importar— no es un matiz técnico, sino la diferencia que se nota cuando algo hay que resolver. Un producto importado sin trazabilidad puede parecer más económico al principio, pero suele complicar cualquier incidencia posterior: repuestos que tardan semanas, fabricantes sin representación en España, garantías difíciles de hacer valer. Cuando la fabricación es propia y local, el repuesto está cerca, la garantía tiene un interlocutor con nombre y el soporte responde en tu mismo idioma y horario.

A esa fabricación se suma la resistencia, otro de esos factores que no se ven en el escaparate pero que marcan la vida útil de una instalación. Nuestras pantallas exteriores cuentan con certificación IP65, selladas frente al polvo y protegidas contra el agua desde cualquier dirección, pensadas para funcionar todo el año bajo el clima que les toque, del sol de Murcia a la humedad de la costa o al frío del interior. Y una vez instaladas, se gestionan con CumaStudio 2, nuestro propio software, que permite programar contenidos, actualizar un precio o revisar el estado del equipo de forma remota, sin necesidad de desplazar a nadie hasta el lugar.

Todo ello lo sostiene un equipo de más de cuarenta profesionales —entre ingeniería, producción, instalación y soporte— que mantiene los mismos valores desde el primer día: honestidad, integridad, compromiso y seriedad. Son principios sencillos de enunciar, pero son exactamente los que explican que un cliente pueda llamarnos años después de una instalación y encontrar al otro lado a la misma empresa que la fabricó.

Lo que conseguimos: soluciones por sector

Todo ese trabajo, el visible y el invisible, solo cobra sentido cuando se traduce en resultados para quien nos elige, y esos resultados cambian según el sector.

Parking y movilidad. Paneles de plazas libres, señalización dinámica de accesos y guiado interior que reducen las vueltas del conductor y las llamadas al centro de control. Equipos preparados para entornos cerrados, húmedos y de funcionamiento continuo, con gestión remota para cambiar tarifas o mensajes sin bajar al aparcamiento.

Ayuntamientos e infraestructuras. Señalética informativa, paneles de mensaje variable y pantallas para espacios públicos, aeropuertos y edificios institucionales. Aquí pesan especialmente dos cosas: la durabilidad —porque la inversión es pública y tiene que aguantar— y tener un fabricante nacional con quien tramitar garantías y mantenimiento.

Instalaciones deportivas. Marcadores y pantallas LED de vídeo que soportan un uso intensivo y no fallan en pleno partido. Trabajamos con federaciones y clubes que necesitan un marcador fiable cada vez que suena el silbato, y que además quieren convertir esa pantalla en un espacio de patrocinio rentable.

Retail, estaciones de servicio y prescriptores. El monolito de precios de una gasolinera exige resistencia, precisión al actualizar los datos y visibilidad desde la carretera; el escaparate de un comercio busca atraer al que pasa. Para arquitectos, rotulistas y empresas de publicidad exterior, además, somos el fabricante que responde cuando hay que integrar la pantalla en un proyecto con condicionantes de diseño.

Farmacias. Nuestro sector de origen y el que mejor nos conoce. Seguimos fabricando cruces LED de alta luminosidad, resistentes a la intemperie y con gestión remota, para actualizar la información de guardia u horario sin subir a la fachada.

Un partner, no solo un proveedor

Tanto si gestionas un aparcamiento o una estación de servicio, como si diriges un club o un pabellón, trabajas en un ayuntamiento, eres arquitecto, rotulista o profesional de la publicidad exterior, o llevas una farmacia o un comercio, la pregunta acaba siendo la misma: quién fabrica lo que vas a instalar y quién responde si algo falla.

Después de 40 años fabricando en Murcia, esa es precisamente la pregunta que mejor sabemos responder. Cumplir cuatro décadas en un sector que ha cambiado tanto no es solo una fecha para celebrar; es la prueba de que hacer las cosas sin atajos termina notándose.

Si quieres conocer nuestro catálogo completo o hablar con nuestro equipo sobre un proyecto concreto, te invitamos a visitarnos o a ponerte en contacto con nosotros. Estaremos encantados de mostrarte, esta vez sin pantalla de por medio, todo lo que no se ve.

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